¿Qué tienen en común una empresa que crea aplicaciones para los más pequeños y otra que trabaja con bacterias para obtener resultados comerciales? En esencia, comparten una visión valiente en estos tiempos de crisis. Apuestan por crear e innovar donde otros prefieren esperar a que los nubarrones se marchen. Son emprendedores hasta las últimas consecuencias, porque confían en que sus proyectos valen la pena el riesgo de apostar por ellos.
IDEAL también cree en ellos. Por ello, ha puesto en marcha “Alhambra Venture”, una plataforma donde conectar “start-ups” (empresas emergentes) con los inversores que pueden llevar sus proyectos hasta las cotas que creen poder alcanzar. Hasta 20 han sido seleccionadas para participar en este evento, de manera que ocho se encuadran en el sector de la salud y la biotecnología, otros ocho se dedican a las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) y las últimas cuatro abarcan actividades muy variadas, desde la arquitectura al desarrollo de kits para bicicletas.
Todas comparten que necesitan algún tipo de financiación, aunque hay bastantes diferencias entre sí. Mientras que hay proyectos que aspiran a objetivos por encima del millón de euros, otros parten de los 15.000. Para obtenerlos tendrán que presentarse ante un público exigente, el compuesto por los que podrán invertir en ellos y ofrecerles un respaldo económico. Eso ocurrirá los próximos 27 y 28 de noviembre, en unas jornadas en las que cada empresa dispondrá de una presentación cuya duración oscilará entre los cinco y los seis minutos.
Hasta entonces, por el camino irán aprendiendo las habilidades que necesitan para convencer de forma eficaz a su público. Con ese objetivo arrancó el pasado viernes en la sede de la CGE (la Confederación Granadina de Empresarios) la fase de “academy” de Alhambra Venture , una serie de sesiones diurnas y vespertinas, que se irán celebrando los viernes y los sábados, y en la que los empresarios irán descubriendo o conociendo mejor las reglas del emprendimiento. Contarán para ello con profesores de tanta reputación como Bassem Nwelati, asesor y mentor de empresas y director del Programa 50K en el Instituto I. San Telmo.
Nwelati insistió en sus primeros mensajes en que “el negocio que cada uno presente debe poder explicarse en un minuto” y en que “hay que conseguir que el inversor te vea como el único, no se debe generar dudas porque no habrá dos ocasiones para generar una buena impresión. Al inversor debe quedarle clara la oportunidad de negocio, nunca invertirá en algo que no entiende”.
Quien también intervino en la primera jornada de esta “academy” fue el director general de IDEAL, Diego Vargas, que apuntó datos que respaldan la percepción de auténtica aventura que tiene hoy por hoy el emprendimiento. Vargas explicó cómo el origen bancario en la financiación de las empresas en España llega al 70%, mientras que ese porcentaje desciende al 50% si nos fijamos en la Unión Europea y baja al 30% en Estados Unidos.
Será ese ecosistema de financiación alternativa al bancario, lo que incluye a inversores de capital riesgo, al que miren muchas de las empresas que participen en Alhambra Venture. La aventura de emprender en Andalucía (y tener éxito) ha comenzado.