Alejandro Cremades, cofundador de Ovevest, ha intervenido en la segunda edición de Alhambra Venture desde Nueva York. Lo ha hecho para explicar cómo está cambiando la cultura del emprendimiento, a la que ha asegurado que todavía le falta recorrido. “En 2010, la palabra crowfunding todavía no era nada”, ha bromeado para explicar que el emprendimiento es un sector económico que se encuentra aún en vías de evolución.

En la actualidad, según ha desgranado Cremades, en Estados Unidos las pymes crean el 65% “del mercado de trabajo y se facilita que no tengan trabas. En EEUU, la figura del emprendedor se ha matizado con casos como Facebook y Apple. Aquí se ven como superhéroes y lo que a mí me gusta es que alguien se lance a montar un negocio cuando acabe la universidad. En España esto es mucho más raro”. El mismo, como abogado, asegura que en nuestro país es mucho más complicado gente que entre a la carrera universitaria con la mentalidad de poner en marcha una sociedad años más tarde.

A la par, Alejandro Cremades ha recordado a los emprendedores que no deben tener miedo al ‘no’: “Es mejor tomárselo como un ‘vuelva más tarde'”. “Al inversor le interesa ver a los emprendedores como están monetizando. No es como en años anteriores en los que se veían casos desastrosos. Ahora las starts ups están produciendo más ingresos que permiten contar tu historia a los emprendedores, porque atraen y cuentan con qué equipo vienen detrás, demostrando porque es una apuesta de mercado atractiva”.

Este mercado en Estados Unidos se encuentra algo más regulado que en otros países, después de la crisis económica. Por esto, “la normativa pone obstáculos cuando existe algún inversor no autorizado y es importante que estén bien calificado antes de embarcarse con él en un proyecto”.